El cristal templado es dos a cinco veces más resistente que un cristal ordinario. Esta resistencia se obtiene pasando el cristal al horno a cien grados durante su fabricación. En el caso de que se rompa, estalla en pequeños trozos para evitar les heridas.
Cristal templado gracias a una arena que le da este aspecto opaco
Cristal cuya superficie ha sido corregida para tener un acabado mate